Lucas a lo bruto juega con Martina. A pesar de que no la deja en paz, Martina se divierte. Le gusta todo lo que le hace su hermano, aunque la torture.

Lucas a lo bruto juega con Martina. A pesar de que no la deja en paz, Martina se divierte. Le gusta todo lo que le hace su hermano, aunque la torture.
Realmente increíble el paisaje desde arriba. Sin duda, la mejor excursión que hicimos. Lucas se mareó en el autobús y una amable señora nos cambió el sitio para ir delante. Espectaculares las vistas. Contaban que había una leyenda que decía que si en el camino de la montaña hacías montañitas con piedras, te asegurabas que ibas a volver. Era una tradición vikinga.
Hacía un día estupendo y soleado. El pueblecito (por llamarlo así), era un puerto con comercios para turistas. Había atracado un barco brasileño precioso. Estuvimos dando un paseo y luego hicimos la excursión en tren.
Por la noche, en el Poppy Club hicieron la fiesta del pirata, y los niños tuvieron que buscar el tesoro por todo el barco.
Por la mañana estuvimos en el barco. Llegamos por la tarde a Rosendal. Contratamos una excursión que nos llevó en autobús a un hotel del lugar donde unas lugareñas nos deleitaron con dulces típicos noruegos, que consistían en una especie de gofres con mermelada de fresa. Por el camino, paramos a fotografiar unas preciosas casacadas, aunque como llovía y Lucas y Martina dormían, no pude bajar a verlas.
El sábado 2 de agosto por la mañana cogimos un avión rumbo a Copenhague. Lucas estaba emocionado porque iba a montarse en avión… Una vez arriba, los dos se durmieron plácidamente.
Llegamos y embarcamos en el Grand Voyager hacia Oslo. Una vez allí. como Lucas se quedó dormido, decidimos colgarnos a Martina , montar a Lucas en el carro de Martina e ir a visitar la ciudad.