Hoy te has marchado inesperadamente… a pesar de tu edad. Mientras esperábamos con ilusión a Vega, de la que ya tenías una foto puesta en tu casa, y cuando nadie lo esperaba, nos has dejado para estar con el abuelo y ese dios al que tanto adoras. Sabemos que no has sufrido, y aunque el dolor siga presente, nos consuela. También saber que te vas tranquila y acompañada, que no te hemos dejado sola ni un minuto. Que hemos cogido tu mano hasta el último suspiro y la hemos apretado con todas nuestras fuerzas intentando retenerte un poquito más… Con la pena de saber que Amparito estaba viviendo uno de los momentos más maravillosos de su vida y cómo iba a entristecerle esta noticia y el no poder despedirse de ti. También sabemos que te vas con la pena de no ver a tu otra hija.
Lucas se ha puesto muy triste cuando se ha enterado, y nos ha preguntado la profesora de teatro que si había pasado algo en la familia. Sabes lo que te quiere. Martina está un poco descolocada, no sabe lo que ha pasado y de vez en cuando te nombra y dice que te has convertido en una estrella.
Gonzalo se ha portado extraordinariamente, mejor que un hijo. Hemos entrado los dos a maquillarte para que todo el mundo te viera guapa y te he podido dar el último beso, aunque tú ya no estuvieras allí. Te han hecho un homenaje muy bonito en tu iglesia y la gente se ha emocionado mucho.
Ir a Cartagena y no ir a tu casa a verte se me va a hacer muy raro…Te vamos a echar mucho de menos y siempre te vamos a recordar.Te queremos y esperamos que siempre nos acompañes y nos protejas. Hasta luego abuela. Besos.